ANESVAP Statement

anesvapWritten by Ángeles Muntadas-Prim and Carmen Escrig

 

A los vapers de España y del mundo entero:

 

Como ya sabréis, el próximo 30 de mayo se va a celebrar, por primera vez, el World Vape Day. Anesvap y los vapers españoles nos sentimos especialmente orgullosos de ello debido al papel que hemos jugado desde 2015,  para reconocer como se merece y a nivel global, la herramienta que probablemente, nos ha salvado la vida a muchos.

 

Han pasado ya cinco años desde que los vapers españoles fuimos los primeros en declarar el 30 de mayo como Día Nacional del Vapeo, día que  hemos venido celebrando puntualmente desde entonces, y al que se han ido sumando varios nuevos países año tras año. Nuestra intención inicial era que entre tanta vorágine informativa (o desinformativa) que se genera con motivo del Día Mundial Sin Tabaco cada  31 de Mayo, hubiera un rayo de esperanza para todas aquellas personas que no quieren o  no han podido dejar de fumar de ninguna manera.

 

Todas aquellas personas que no han conseguido dejar de fumar sienten exactamente lo mismo:

 

 “Sí, tengo que dejar de fumar. Qué bien suena, pero qué difícil…. ¡Como si no lo hubiera intentado mil veces y de mil formas! Soy un ser débil y horrible para esta sociedad, para mis hijos, para mi familia, para mis amigos; pero, por más que lo intento, ¡no consigo dejarlo!”

 

Hace ya muchos años que el negocio frenético del Control del Tabaco se basa en la idea de hacer que el fumador se sienta culpable y que sufra, además, penitencia por su dependencia. Pero algo inesperado pasó al margen de las intenciones del Control del Tabaco, de las grandes tabaqueras y de  las farmacéuticas.

 

A partir del cigarrillo electrónico original, los propios usuarios hicieron una serie de modificaciones en el mismo, consiguiendo que dichos dispositivos aumentaran su eficacia como medio para dejar de fumar, con una capacidad de éxito nunca antes vista. Y no sólo eso, sino que el consumo de nicotina en comparación a muchos otros productos de consumo y medicamentos, es mucho menos nocivo,  además de ser un método psicológicamente más sencillo y agradable para dejar de fumar. Disfrutarlo es seguramente “nuestro mayor pecado”. Éste es el auténtico y verídico origen del mercado actual del cigarrillo electrónico.

 

Una nueva solución, más sana y sencilla debería ser una buena noticia: por primera vez en la historia se había logrado una forma para dejar de fumar, sin sufrimiento y eficaz . Cabría haber esperado, como mínimo, algo de apoyo  por parte del Control del Tabaco, quienes se autoproclaman salvadores de miles de vidas “fumadoras”. Sin embargo, ocurrió lo contrario. Desde que apareció el fenómeno del vapeo,  todo el Control del Tabaco (amparado por la OMS) y con un fuerte apoyo económico detrás, ha tratado de hundir  a toda aquella persona, científico, institución u organización que mostrara su apoyo a esta alternativa. Este intento de hundimiento solo se puede entender desde la perspectiva del poder y del  dinero…

 

Al margen de las guerras de lobbies, los vapers sólo queríamos, y seguimos queriendo, una única cosa: salvar nuestras vidas y las de otros fumadores a través de decisiones informadas. Dado el contexto complicado en el que nos ubicaron con sus actitud de confrontación,  no hemos tenido más opción que jugar al gran juego, o mejor dicho: su juego.

 

Los números no mienten. Tras múltiples ataques al vapeo y dos hundimientos del mercado, en España pasamos de 800.000 vapers en 2014 a 50.000 en 2015. Con enorme esfuerzo, se alcanzaron los 600.000 vapers a principios de 2019 pero, actualmente y gracias a la política incomprensible (o no) del actual gobierno, han vuelto a bajar rápidamente las cifras de vapeadores en España. Muchos han vuelto a fumar y muchos morirán a causa del tabaquismo.

 

En España hay  hoy 12 millones de fumadores. Exactamente los mismos que en 2005, cuando entró en vigor la primera ley antitabaco. Una auténtica vergüenza.

 

El vapeo y las demás estrategias de Reducción de Daños por Tabaquismo han demostrado en otros países donde sí se utilizan como herramienta de salud pública, una alta eficacia en la reducción de las tasas de fumadores. Desafortunadamente, la política española es en este aspecto, totalmente opuesta a la de estos países.

 

A lo largo de todos estos años de lucha, se ha tratado sistemáticamente de atacar al vapeo por la vía científica, habiendo llegado  en muchas ocasiones a hacer el ridículo más absoluto (aunque obviamente silenciado) ante la comunidad científica internacional. Como los anti reducción de daños por tabaquismo saben que el debate científico no se sostiene, su estrategia principal es la de centrarse en los argumentos emotivos y en las falacias que tan bien funcionan en prensa: Los niños y que, según ellos,  todos somos bots pagados por la industria del tabaco.

 

Es decir, el Control del Tabaco tan amparado por la OMS y con un chorro ilimitado de dinero de grandes millonarios filántropos (a lo que se suman sus importantes nexos con la Industria farmacéutica), se ha encargado de grabar a fuego en la sociedad general un mensaje falaz y abusivo: La concepción de que el cigarro electrónico es prácticamente un heraldo de Herodes destinado a corromper el cuerpo y el alma de los niños. Efectivamente, los niños están siendo utilizados como bandera en su lucha contra la industria tabaquera en la que nos incluyen, sin prueba alguna, ni motivo científico que pruebe que efectivamente existe una epidemia de niños vapeadores.

 

En este fuego cruzado entre los lobbies más poderosos del mundo nos encontramos los consumidores que hemos experimentado el milagro en nuestro propio cuerpo y a quienes realmente pertenece el vapeo: esa increíble herramienta de Reducción de Daños que tantas vidas salva,  y que constantemente pervierten unos más que por otros.

 

Ellos nunca nos van a escuchar, no les interesa. No tiene sentido tratar de convencer a alguien de que apoye algo cuando su sueldo y su poder dependen de ello. Pero los vapers tenemos el mayor de los poderes: hablamos directamente con personas que fuman, les informamos y ofrecemos toda nuestra ayuda, cosa que, además, nos encanta. No tenemos dinero, ni sabemos de dividendos, de consulting, de relaciones gubernamentales ni de luchas de poder, pero nuestra salud ha hablado y conocemos la verdad.

 

Son pocas las herramientas con las que contamos, pero seguramente, están siendo demasiado “efectivas”: el poder de la palabra dentro de un mundo conectado y globalizado en el que tenemos la capacidad de influir. Poco a poco,  quizá incluso seamos capaces de llegar a cambiarlo. Conseguir que el máximo de personas que fuman dejen el hábito pasándose a una alternativa significativamente menos dañina, es nuestra máxima recompensa.

 

Precisamente durante los próximos días 30 y 31 de mayo, se establece ese escenario perfecto para informar vía ese “boca a boca” que tan bien se nos da. Todas las instituciones y medios de comunicación del mundo seguirán de cerca los acontecimientos sobre tabaquismo  que se lleven a cabo en esas fechas. Veremos las redes sociales inundadas de los mismos mensajes de siempre, desinformando a la gente y considerando que sus técnicas moralistas son la única solución al tabaquismo.

 

¿Qué pasa cuando una persona que fuma lee los mensajes del CMCT de la OMS y  sus secuaces? Que en muchos casos se avergüenza  y se desespera. Pero ¿qué pasa si nuestra contracampaña le aporta información de calidad y se da cuenta de que somos millones los que hemos conseguido dejar de fumar y hemos mejorado nuestra salud gracias al vapeo? Pues es posible que esa persona decida darle una oportunidad al vapeo por si acaso es verdad que funciona, lo probará y sentirá lo mismo que sentimos nosotros la primera vez: que es posible dejar de fumar sin sufrir, e incluso disfrutando.

 

Creemos en el deber fundamental de informar y de ayudar a los demás, así que hagámoslo los días 30 y 31 de mayo. ¡Es hora de celebrar nuestro día y de poner en práctica nuestra experiencia en cesación tabáquica! ¡Nos vemos en las redes!

 

ANESVAP